2016: El Fin de la Tragicomedia

La semana pasada metí la mano a una caja de limones y sin querer mi dedo anular se sumergió en uno que estaba podrido. Lo primero que pensé fue: Pinche 2016.

Dicen por ahí que la vida vista de cerca, es una tragedia. Pero cuando la ves de lejos, realmente es una comedia. Hoy se cierra el telón de ésta tragicomedia llamada dos mil dieciséis. Un año difícil de digerir y de explicar. ¿Cómo le explico a mis hijos imaginarios que en el mundo hay hombres que se disfrazan de payasos y salen a dar paseos nocturnos, mientras que otros golpean canguros en la cara?

Con todo lo que está pasando en el plano político y social, parece que seguiremos navegando en éste mar de confusión y ansiedad por un buen rato. Pero hoy más que nunca es importante mantenernos alerta y agarrarnos fuerte, estando juntos nada nos va a detener. Si David Bowie dice que podemos ser héroes, yo le pinches creo.

Conozco muchas personas que tuvieron un año mucho peor que el mío, varios de ellos son amigos muy queridos. A todos ellos les externo mi abrazo solidario y los admiro por su gran valentía. Son un radiante ejemplo de resiliencia.

No soy de esos vatos que saludan a los meses o dicen cosas como “T.G.I.F”. Pero creo que nunca había tenido tantas ganas de que terminara un año. No sé ustedes, pero yo estoy ansioso de que ya llegue el 2017, el año en que no va a pasar nada malo y todo va a estar bien.

Gracias, L.Q.M

Pach